13.4.11

DIRECTORIO INDI - FESTIVAL TATTOO PERFORMANCE

Según la monada, mister Veira se hizo tatuar en
la verga la leyenda de Jhonni Rivers, esa que
dice "poco antes del descubrimiento de América.
nevaba en las llanuras de Celina, de abajo hacia
arriba (por imperio de un visitador medico).Jhonni,
su hermano Hugo y un campesino regordete, ven
caer un avión Down, justo a tiempo, cuando lo
inspeccionan, aparte de los muertos sin vida, hallan
2 millones de verdes, el inteligente de Jhonni
decide por los otros esconder el botín, para repartirlo,
según dice, un día después que mueran los
Stones. En eso le da por pasar a Harrison el
irascible, Hugo el ebrio le dice "que no tendría,
que no debería seguir" pero el viejo manda puteadas,
ejemplo, "prendele fuego a tu culo, pendejo",
Hugo pierde los estribos y dispara con su recortada
del 16, en pleno rostro y le da en la boca del
estomago, pero el viejo no muere directamente, salvo
que Jhonni le da palazos para evitar malos
entendidos. Hasta ahí bastante bien, sólo que el
campesino reclama su parte, de modo que los hermanos
acceden a dársela, a palazos, ya se sabe. Y a la gritona de
su esposa Kati también, 6 disparos, para no caer en la rutina.
Preparan una coartada, "nosotros buscábamos un coyote
que nos comía las palomas reinas (encima que tenemos
pocas) por aquí nomás, cuando oímos de una balacera
los disparos, nos pusimos en campaña hacia la casa
de Wili (parece que este era el nombre del gordo)
y debe ser que Bily mató a Kati o Katy a Wali o al
revés, bueno encontramos este chiquero." La policía
local parecía creerles, no así los federales, y
enviaron a un agente falso en un cazador de recompensas
a recuperar los 2 millones y de paso investigar
el asunto ese y la avioneta bipolar. Jhonni sospecha del
tipo y ante cualquier duda se calza un tres ocho en
la cintura, cuando el agente lo invita a recorrer la
costanera, junto al comisario (no paraba de comer Donnas
las sacaba del gabán, el pantalón, el muy desgraciado),
en segundos el federico asesina al pata negra, en la
espalda, Jhonni por supuesto al falso, al fin llega
Hugo con resaca, y la escena lo supera, toma un magnum
que había sobre la nieve, se lo coloca en la cien y le dice al
hermano "si no lo haces vos, lo hago yo" y Jhonny lo hizo.
Después el lugar se llena de covanis, el
pretexto de Jhonni (que no sé cual fue esta vez) encajaba
mas o menos, los tipos le comentan,”de cualquier     
manera  y pese a las muertes de los muertos, el     
dinero esta maldito, además son de los más grandes,         
 Imposible salir campeón con ese equipo". Jhonni
maldice para adentro (la concha del orto) da media vuelta
como quien quiere la cosa y marcha a desenterrar
los dos dinosaurios. Uno a uno los fajos fueron arrojados a la
chimenea por Jhonni, soportando los insultos de su
esposa y los llantos del bebe en brazos, así que con idéntica
bala de oro mató a dos. Al día siguiente se fue a componer
estadísticas sobre recursos humanos y eso. Estamos ante el
tatuaje más largo del mundo o el poronga de Chichen Itza.
Alguien tenía que hacer algo por las putas, dijo mister Veira.

28.1.11

EN LOS CONFINES DE GONZALEZ CATAN

G
Un mono picó el brazo de una nena
ella  rompió en lagrimas
y al cosmos se le cortó la respiración.
Por suerte estaba el abuelo
abrazó a la nena
y al mono puso en su lugar.

M
La familia comió a la parrilla
una Play Boy
les gustó
estaba sabrosa.
Después se echaron a dormir
con la radio, prendida.

N.
Al principio Malbec
siendo que la mañana es igual que la noche.
Cuando les sonaron las tripas
era el turno de Sirah.
No conformes de los resultados
llamaron al Same.

C.
La policía no tardó en caer
de los árboles
cual si fueran frutos
o niñas de 15.
Abrumaron a la concurrencia
estaban desfigurados. Aun así.

X.
Con una perla del torero
se los veía dichosos.
El se encargó de la artesanía
dividiendo el corazón... 
Luego a las miniaturas les puso nombre.
Ahora la llevaría a ver el país.

W.
Hoy también, todos caben en su cuerpo roto.

15.11.10

DE REGRESO AL PANTANO


Su record de principiante

brujo

era reconocer

húmedo sobre mojado

la mosca de ayer

en la espalda reciente de ella.

Es preferible el mundo en estos casos.

En el pantano

la carne de mujer

es más rápida que la sombra,

con todas las mitades

hacés una

que viene de Jesse

con el mandato del humo,

y es tan divina tovdavía.

A vos te mira

como a ese rayo bebé

que se le murió la madre.


A ella que la hizo con un bar

de más

y en el secreto de

una estrella con ocho puntas,

nada más lejos de la revolución

es acostarse con su nombre

aun así sus nuevas guerrillas

te vuelan la cabeza.

En el país de sus miradas

nadie es perfecto

menos.


27.10.10

99. un consejo justo a tiempo


El líquido azul gotea por la ventana de la habitación de una joven. Pequeños agujeros de luz atraviesan la persiana. Las puertas del mueble portacd están abiertas. Ondulan con el viento de la habitación. Ella está dormida.

X está terminando de vestirse. Apurado, busca las llaves. Recorre 3 espacios chicos. Cocina, living room, y su cuarto. Su cuarto, cocina, living room. Living, cocina, cuarto room. Encuentra las llaves donde no las había dejado. Mientras camina hacia la puerta, echando vistas, trata de no olvidarse nada. Justo antes de salir recuerda que la persona con la que va a encontrarse suele ser impuntual. Por este motivo retrasa su salida. Tira papeles a la basura. Sentado frente a la computadora fuma un cigarrillo.
X se sumerge en un túnel, reflexionando sobre su obsesión. Desde hace meses, casi un año, arrastra un problema sin resolver. Al sumergirse de esta manera no tiene en cuenta el tiempo de la superficie.
-El problema es que él no puede resolverlo.-
10 minutos y sale. Sube al auto, conduce tranquilo, escucha música. Si alguien quiere pasarlo, se hace a un lado.
Estaciona y al no ver a nadie se pregunta si no se equivocó de dirección. O si la persona que espera desistió del encuentro. Justo entonces recuerda, con mayor precisión, que era él quien solía llegar tarde. A veces justificadamente, como en este caso, se dice X. Nada mal para una simple incógnita.
De pronto se cierra el cielo y llueve. Algunos paraguas se mueven de aquí para allá llevando personas. Parado en la esquina señalada, bajo un toldo, X contiene las ganas de prender un cigarrillo.

(45 min. Para reescribir 20 líneas. 1ra persona en pasado. 1ra persona en presente. La 3ra. entra mejor que la segunda y cuarta no hay. Muy bien. Puede hacerse. Es un hecho. Ahora, falta la historia. Esta puede demorar días, meses, años incluso. Todo un living room.
Pero es necesario acelerar las cosas.)[1]

Ella pasea en bicicleta en su sueño. Tiene el pelo corto, a la altura de la reja. Despierta y decide salir. Antes de hacerlo toma su saco rojo. Recorre las calles húmedas. Toma un colectivo que no sabe a donde la lleva. O si sabe, pero lo ha olvidado. Tal vez en el futuro.

Al final de la calle un nuevo cielo se marcha. Un chico surgido de la nada pregunta la hora, si conoce algún supermercado y la hora otra vez. X lo mira bien, duda si es un chico o una chica. Tiene el pelo largo, desgreñado, sucio. Antes de contestar, otra chica pasa como una inspiración por su lado y se lleva a su compañero tomándolo de la campera. X los ve alejarse en dirección a la tormenta. Alguien toca su hombro.

Ahora están tomando un café. Dieron vueltas por la ciudad con el auto, a tientas, dejándose llevar por la misma casualidad que los había encontrado. Ella no era la persona que esperaba X, al menos no la que esperaba en ese momento. X tampoco era la persona que ella, K, estaba buscando. Pero dada la situación, la lluvia, y un barcito de barrio acogedor, el destino se impone.
K y X se conocen desde hace mucho tiempo, pero hace mucho tiempo también que no saben nada el uno del otro. La conversación es rara. Una mezcla de familiaridad y de extrañeza fluye por sus miradas, por las palabras que se dicen, sorteando el humo del café, sonando como una campana mojada, a lo lejos, bajo la lluvia. X contiene su sonrisa, sus labios tiemblan. K observa su taza, y hacia un costado y luego hacia X. K divide sus miradas en 3. X sólo mira a K, y en algún momento hacia el costado, hacia ningún punto en particular (nada lo distrae), para que ella no se sienta incomoda. La charla transcurre como un río serpenteante que regresa por una curva equivocada y se introduce en el pasado. Viejas chispas saltan sobre la mesa de madera, iluminando acciones donde K y X son los protagonistas de una fotografía, de un sobrenatural viaje al mas allá (me lleva el diablo, dice K), o de un robo a un local de comidas rápidas en pleno centro. Las chispas se reflejan en la ventana, en las gotas que resbalan del lado de afuera y llegan débilmente a la ventanilla de un auto que pasa. Un tenue brillo acompaña el auto hasta internarse en la provincia.

Dos chicos, o mejor dicho, dos chicas entran en el café apuradamente, sacudiéndose el agua de unos pilotos imaginarios. Están empapados, pero se ven activos, irredentos, a la saga. Se acercan a la mesa de K y X quienes se hallan en silencio. X tiene una de las manos de K tomada entre las suyas, sobre la mesa. No ven a las chicas hasta que se hallan justo frente a ellos. Una de ellas, el chico, pregunta a K por un supermercado. La otra chica se rasca el pelo largo, revuelto, enredado. Suena la campanilla de la puerta. Los 4 se dan vuelta y ven entrar a un perro que se dirige también hacia la mesa, como si llegara tarde pero seguro a una reunión previamente pactada. El chico vuelve a preguntar por un supermercado. El perro resopla. K sonríe.

Los 5 montan el auto y salen de la ciudad a la búsqueda de un supermercado decente.


[1] N.d.A.

9.8.10

.
.
El tiempo
pasa lento para todas las especies
Sólo nosotros
tenemos la necesidad de
acelerarlo.

Siéntate a esperar
y te darás cuenta.

1.8.10

SMOLL AND MOLL

En una época viajaba en silla de ruedas
me apoltronaba como un camarón
en el lecho de Neptuno.
Cuando me sentía un poco ido
ahí mismo hacia el desove.
Bueno tal vez era un delfín.
Me hacia llevar x un espectro
con la promesa de sentarnos a beber
cuando termine el viaje.
A decir verdad no era muy conversador
en cambio le enseñe a silbar
y es como si tuviera un stéreo
pasando bonitos musicales.

En Morón sur muchos creían
que mi asistente era la reencarnación
de Phil Spector.
Pues no, a falta de chispa
tenía un incendio.
Apagarlo me costo el hígado.
Al fin valía la pena,
éste con nosotros
no se cansaba nunca.
Debo decir, yo era un poco esmirriado
parecía de felpa
o esponja.
Siempre había alguien que me saludaba
con distintos diminutivos.
Se ve que me tenían.
En una ocasión nos sacaron fotos
y me hicieron preguntas
esos jóvenes extranjeros.

Que hacía yo x ahí
cuando tendría que estar en un museo
o bajo carpa de oxigeno
rogando no tener cáncer de rostro.
Nada más inicuo
les di a entender
que había perdido la línea
o mejor dicho, el rumbo.
Siendo joven fui un lobo estepario
del lenguaje
escribía en la primera persona
que encontraba
los ancianos eran los mejores.
Ese camino estaba ciego
deduje con el correr del tiempo
y al agravamiento mío.
Así es que me dedique al aguafuerte
grapas y
destornilladores.
La bebida blanca te inmortaliza
aunque no tengas piernas

Se marcharon no sin antes
regalarme unas botas tejanas.