5.1.09

ES OTRO HECHO


26 DICIEMBRE 2008
LA ÚLTIMA
PHIL 3
EN LAS CALLES

3.1.09

La poesía latinoamericana

Algo horrible, caballeros. La vacuidad y el espanto.
Paisaje de hormigas
En el vacío. Pero en el fondo, útiles.
Leamos y contemplemos su diario duscurrir:
Allí están los poetas de México y Argentina, de
Perú y Colombia, de Chile, Brasil
Y Bolivia
Empeñados en sus parcelas de poder,
En pie de guerra (permanentemente), dispuestos a defender
Sus castillos de la acometida de la Nada
O de los jóvenes. Dispuestos a pactar, a ignorar,
A ejercer la violencia (verbal), a hacer desaparecer
De las antologías a los elementos subversivos:
Algunos viejos cucú.
Una actividad que es el fiel reflejo de nuestro continente.
Pobres y débiles, son nuestros poetas
Quienes mejor escenifican esa contingencia.
Pobres y débiles, ni europeos
Ni norteamericanos,
Patéticamente orgullosos y patéticamente cultos
(Aunque más nos valdría aprender matemáticas o mecánica,
¡Más nos valdría arar y sembrar! ¡Más nos valdría
Hacer de putos y putas!)
Pavos rellenos de pedos dispuestos a hablar de la muerte
En cualquier universidad, en cualquier barra de bar.
Así somos, vanidosos y lamentables,
Como América Latina, estrictamente jerárquicos, todos
En la fila, todos con nuestras obras completas
Y un curso de inglés o francés,
Haciendo cola en las puertas
De lo Desconocido:
Un premio o una patada
En nuestros culos de cemento.

Epílogo: Y uno y dos y tres, mi corazón al revés, y cuatro y cinco y seis, está roto, ya lo veis, y siete y ocho y nueve, llueve, llueve, llueve...

20.12.08

a pedido

ESTO ES SOLO PARA DECIRTE QUE

Me comí
las ciruelas
que había
en el refrigerador

y que
probablemente vos
guardabas
para el desayuno

Perdóname
estaban deliciosas
tan dulces
y tan frías

8.12.08

X

2. decurso de la investigación


La muchacha sonríe ante tantas y variadas preguntas. Cómo es aquello, de quién son estas llaves, a qué hora murió, ¿cuál es el lugar donde ocurrieron los hechos? …
Suspira. Hace largo tiempo que nadie le pregunta tantas cosas. La muchacha recorre el cuarto blanco, cerrado, con un amplio y (supone ella) grueso ventanal polarizado. No puede ver que hay del otro lado pero intuye un árbol de navidad con sus luces encendidas, parpadeantes en la oscuridad. Al costado del árbol 3 policías juegan a las cartas. El viejo escritorio está repleto de fichas, apuestas, diligencias que aparentemente se resolverán en el pasado de una vaca pastando en diferentes llanuras que parecen la misma pero no lo son. Los policías beben café.

Ella está sentada y bosteza. El hombre al otro lado de la mesa de interrogatorios se pasea de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, como el péndulo de un excéntrico reloj. Su lengua perspicaz no se detiene tal como el cucú nos da la hora. Esto recuerda algo a la muchacha. “Qué hora es”, pregunta. “Creo que tengo que irme”, afirma con seriedad. El hombre sonríe. “Una última pregunta”, dice. “¿Eran chicos o chicas?”. La muchacha se toma su tiempo para contestar, reclina la silla metálica hacia atrás y mirando el techo clarísimo, impoluto como un cielo del espacio, le responde: “no lo sé”.



,
.

19.11.08

X

4. una ensalada verdadera


Autos chocadores. El sótano se iluminó pero, según recuerda, la lámpara estaba quemada. “Abran la puerta”, dicen voces desde el otro lado. Una burbuja de líquido azul asoma desde la cerradura. Hace poco, cerrando los ojos y dibujando una cruz en el mapa de su mente, recordó el olor de los conejos asados. Una nueva primavera ha llegado, pero la otra no terminó de irse. “Abra la puerta” insistieron las voces. El tenedor tenía diminutas manchas de sangre, pero sangre al fin... La manija tembló como si intentaran forzarla.

“Esta cerrado” reflexionó el mudo, “no tengo la llave”.
“Nosotros tampoco”, le contestaron las voces desde el otro lado.


.
.

16.10.08

Abriendo el paso... a La Paz

.
.
Salsípuedes


las palabras vierten
cadenas invisibles
en el bosque

el locutor transmite
maremotos
& bengalas

la lluvia
esconde una virgen
las ramas
alambres de púa

los relámpagos

fotografías

del cielo.

En la canadiense
hijos y perros
mueven
el frío,
debajo de unas lonas
él sigue despierto

parece que fue
recién
se miraron
2 horas sin
hablarse
4 ojos a punto
de pestañear
1 lágrima
y hasta nunca.

El rayo quemó
20 Televisores
y un corazón.

3 años después
ella se aleja
de un hotel
y ni siquiera
recuerda
esa sintonía.





Santiago Juárez 6/8/08

8.10.08

Abriendo el paso


Otro planeta


Sos un rincón amargo
dentro del espacio
velocidad
a punto de hacer un cráter
en los ojos de alguien.

Pero te deslizas
en la noche.
Avenida
planetaria
que recorre
los restos
de alguna
civilización
en desuso.

Un encuentro
de otro lugar,
futuros distintos
con problemas
hemofílicos.
Chicos expuestos
a una pequeña
intención radiactiva.
En el cordón
de tu casa
cae la noche
y pensás
la muerte en otro planeta.



Nana